Sabado 25
El día se desarrolló como cualquier día post-navidad, muy tranquilo.
Mañana relajada, después almuerzo en “familia” y pasamos la tarde tirados por todos los rincones de la casa.
7 de la tarde alguien golpea la puerta... era Eddie, vecino y compañero de laburo de Fabricio, quien nos invitó a su casa a festejar navidad (como dije antes, acá navidad es una semana entera).
Nos preparamos rápidamente y caminamos los 200 metros que nos separaban con la casa de Eddie, pasamos al jardín trasero y nos encontramos con toda la familia festejando.
Un dato importante es que Eddie es “Kiwi” (Nativo de NZ pero no maorí) y esta casado con una Maorí, asi que nos encontramos con una fiesta de navidad Maorí, lo que convirtió el festejo en algo mas que interesante.
De entrada, tímidos como llegamos, se nos acerca un maorí y nos hace el saludo tradicional, esto es: frente contra frente, ojos directamente contra los nuestros, respiración agitada como intentando olernos y palabras que excedían nuestro vocabulario.
MIEDO!
Esta situación realmente nos asusto, mas aún cuando instantáneamente después de esto se desató una discusión verbal entre el maorí que nos olió y el resto de la familia, la situación se tornó violenta y nosotros no entendíamos nada.
Culpa de esto y la clara borrachera de la mayoría de los miembros de la familia nosotros empezamos a pensar que nos iban a sacrificar en honor a algún tipo de dios por lo que no atinamos a mas que quedarnos quietos e intentar pasar inadvertidos lo mas que podamos.
Al final al maorí que nos saludo tradicionalmente lo subieron a un auto y se lo llevaron a la casa, al parecer estaba muy borracho y el resto le dijo que no nos salude así porque entendían que nos iba a asustar lo que desencadeno una pelea de gente ebria.
Pasado el momento extraño nos dispusimos a disfrutar de la fiesta, comenzamos por la comida, nos invitaron a su mesa y probamos el HANGI.
El Hangi es el asado maorí, el cual habíamos visto como es que Eddie lo había ido preparando desde la mañana.
Instrucciones: Se cava un hueco de entre 50 cm y 1 metro de profundidad, con un diámetro a discreción de acuerdo a la cantidad de alimento que se quiera cocinar.
Se calientan unas rocas fuera del hueco, cuando llegan a temperatura se las lanza adentro, luego sobre estas rocas se pone el alimento (carne, pollo, cerdo, papas, batatas, cebollas, etc), se tapa el hueco con una manta, arriba de la manta se cubre con mas tierra y se deja cocinar todo como si fuera un horno en la tierra.
Muy bueno!, sin lugar a duda preferimos un asado, pero la verdad es que muy rico como quedó todo y fue una parte importante de esta experiencia diferente que fue vivir las fiestas a lo maorí.
A todo esto ya se habían pasado las 10pm, el volumen de la música aumentaba, el alcohol en sangre también y lo que bajó fue la timidez, por lo que al rato estábamos bailando todos juntos. En plan de misión diplomática Argentina, Tommy se encargo de explicar detalladamente los pasos necesarios para bailar una cumbia...... si.
Luego de esto, la fiesta continuo desarrollándose con normalidad para los locales y con asombro constante para los turistas.
El resumen final: 10- .
El 10 lo merece por distinto, el menos también.
Fue raro pasar una navidad tan lejos, la verdad que no hay como estar con la gente que uno quiere.
Se extrañó antes, durante y después del brindis.
Esto no quita que la hayamos pasado muy bien y que estamos muy contentos con como se están dando las cosas por acá.
Pronto van a tener mas noticias, sepan disculpar la tardanza con los posteos del blog pero el daño colateral de nuestro “rotundo éxito” en tierra maorí es la falta de tiempo, así que será hasta la próxima.
Sean felices!
![]() |
| Fabri - Juan - Tommy - Eddie |
Los Kewes!

Acá tambien se los extrañó!!!!!!
ResponderEliminarPD: ya tengo reserva de pasajes..!!! Me van a tener que aguantar como 2 meses jajajajjaaja
Hoy estoy yendo a la UAR a averiguar las entradas, después les mando un mail con los precios y toda la data posible.